Este blog no se carácteriza precisamente por el fino análisis económico, ni por seguir de cerca los temas financieros, pero he leído hoy una entrevista que, por paralelismos con otro tema ya tratado aquí, me ha tocado especialmente las narices.
Francisco Fernández Dopico, consejero delegado del Banco Popular, tuvo una intervención al parecer muy celebrada en el ‘Encuentro 2006 del Sector Financiero’, organizado por el Foro de la Nueva Economía a principios de éste mes.
En ella, explicó cómo una persona cualquiera, con cuidado y atención, podía ganar 1.100€ simplemente aprovechando un crédito del BBVA, usando ése dinero para abrir un depósito en Bankinter, de ahí a ActivoBank, etc, etc… (Los detalles aquí, por si alguien se lanza).
Por supuesto, el ejemplo no era para que la gente viese que la Banca está cambiando, que hay competencia, sino para demostrar que eso de la guerra bancaria es una locura, que no tiene sentido, que dando mejor atención a los clientes se gana igual, etc… En resumen, que competencia si, pero para los demás. O como mucho, como la de antes, de la de juntarse todos los meses para que nadie se salga del tiesto (dinámica que rompió hace años el Banco de Santander con la Supercuenta aquella…).

Pero es que hoy me encuentro con una entrevista suya en la sección de economía de El País donde dice:
No conozco ninguna actividad comercial que regale las mercancias. No he visto a El Corte Inglés regalar los polos de Lacoste. No cobrar por servicios me parece una vía muy peligrosa.
Pero vamos a ver… Qué me está regalando? Por que servicios no me está cobrando la Banca?
Porque claro, no contentos con habernos metido en el sistema de la domiciliación bancaria, encima nos cobran por tener nuestro dinero, por sacarlo, por transferirlo… Y ojo, mientras tanto, el banco opera con él, obteniendo beneficios por dos lados del mismo Euro: a nosotros nos cobran por tener nuestro dinero, mientras lo invierten en otras operaciones.
Y remata diciendo que no cobran mantenimiento a un 22% de sus cuentas, reconociendo implícitamente que el Banco Popular discrimina a un 78% de sus clientes, y se queda tan pancho (porque con el dinero del 78% están operando exactamente igual que con el otro).
En fin, que es que hay cosas que me tocan las narices y, o escribía esto, o reventaba… 8)