Esta foto la tenía por aquí desde hace días… Apareció hace algún tiempo al lado de la de los actos de amabilidad, en el mismo pasadizo de Tres Cantos, en Madrid:
Si alguien sabe que demonios tienen que ver Palestina y el Mundial, que nos lo cuente…
Pues el concierto estuvo francamente divertido, y tuvo el aliciente del reencuentro con amigos de hace muuuchos años. Y como testimonio, aquí van unas fotos.
Momento logotipo en la bateria de Pablito:
Alguna foto durante el concierto:
Desmontando (de izquierda a derecha: Pablo Sorprendido, Pedro Sorprendido y Tomás Sorprendido):
El caso es que lo pasamos fenomenal, y ya estamos deseando que vuelvan a tocar. Y de paso, una predicción: que se prepare EL Koala, porque la canción de «Juan Luis y las vacas» va a arrasar el año que viene… 🙂
No se de donde ha salido la foto ni si es un parasol ‘casero’ o se vende en algún sitio, pero me ha hecho mucha gracia, y aunque no sea viernes, aquí lo traigo…
Si alguien sabe de donde viene la foto, que me lo diga para atribuir la autoría a quien corresponda… 🙂
Este fin de semana pasado hemos estado de boda cumpleaños en Valencia mis amigos y yo, y además de varias fotos que por diversos motivos no se pueden poner aquí, si hicimos un completísimo reportaje del enganche de dos cabezas tractoras del Alaris, el tren que hace la línea Madrid-Valencia. Todo está grabado (fotos y vídeo) con unos SonyEricsson k750i.
Este es el tren que estaba en la estación cuando llegamos, con su enganche ya visible:
Esta es el otro tren llegando (con retraso) a la estación Norte de Valencia:
Una vez en la estación, se sube el ‘práctico’ de la estación (a quien se ve asomando por la puerta), para iniciar la maniobra:
Como se ve en éstas fotos, el enganche sale de una compuerta y se despliega:
Y por fin, se enganchan:
Además, ésta es la maniobra final en vídeo:
Por lo menos nos animó la espera, y encima devolvían el 25% del precio del billete por el retraso — que no cobramos porque habia una cola de narices, pero eso es otra historia… 🙂
No se porqué, pero siempre me han gustado las amapolas. Y algunos sitios de los alrededores de Madrid están cuajaditos de ellas. Mientras no consiga haer una foto más decente, allá va ésta hecha el sábado pasado:
No, si no es que yo sea un artista, pero apetecía poner la foto… 🙂
Mi compi Ana, que acaba de volver de un viaje por China, me ha traido un recuerdo: un Guerrero de Xian. Y yo, que estreno teléfono, no me he resistido a hacerle una foto y subirla en un momento:
No en tamaño natural, claro, pero casi que lo agradezco… 😉
Compara con otros: tanta luz, tanta música, tanto faldón, tanta pintura, y éste, con nada, seguro que llama mucho más la atención de cualquiera que vaya detrás de él… 😉